lunes 26 de julio de 2010

Irma vive


Esta vez aprovecharé este espacio para hacerles una invitación especial. Como saben, en estos días se está llevando a cabo en Guanajuato el Festival Internacional de Cine Expresión en Corto. Entre las distintas actividades se encuentra la segunda edición del Rally Universitario, un concurso muy interesante que consiste en que los cortometrajes seleccionados deben filmarse y editarse en un máximo de 24 horas entre el 28 y el 30 de julio para ser presentados ese mismo día (30) por la tarde.

De más de 95 guiones recibidos fueron seleccionados 8, entre ellos Irma Vive de Rafael Martínez García, un buen amigo, muy chamaco todavía pero hartamente talentoso, quien dirigirá, con la colaboración de otros 9 estudiantes, el corto que representará al Centro de Medios Audiovisuales (caav) de Guadalajara.

Sinopsis: Irma, una mujer de 59 años, ha dedicado su vida entera al cuidado de su madre Alma. Hoy, en el ocaso de la vida de Alma, Irma comienza a añorar una vida propia.


La proyección será el viernes 30 de julio a las 18:00 hrs. en el Auditorio del Estado, en la ciudad de Guanajuato (Pueblito de Rocha s/n. Col. Marfil).
Ojalá puedan darse una vuelta, ya que el festival por sí mismo vale mucho la pena, y sirve que apoyan a los nuevos talentos como Rafa que pueden darle un impulso muy interesante al cine realizado en este país.

Se los recomiendo ampliamente y le deseo al equipo mucha suerte, ojalá que ganen!

Para más información, pueden consultar:

jueves 17 de junio de 2010

Hoy casi hasta me siento nacionalista...

En 1862 la república mexicana logra una victoria en puebla sobre las tropas francesas que invadieron el territorio. Un año después —hecho no mencionado en los libros de texto— Francia derrota a la milicia nacional.
Después, por supuesto, al final de todas esas batallas, se mantiene Benito Juárez como presidente, en un tiempo obscuro de nuestra historia en el que ondearon el zócalo de la capital varias banderas, asesinando, en el cerro de las campanas de Querétaro, al duque austriaco Maximiliano de Habsburgo, manteniendo en sus manos el control político del país.
Podrá ser muy trivial lo que voy a decir, pero hoy, en un partido de fútbol —asunto por demás hipermoderno, en donde las confrontaciones diplomáticas han obtenido prestigio frente a las verdaderamente mortales— el equipo nacional derrotó a la selección Francesa por dos goles contra cero en Polokwane, Sudáfrica.
Lo primero que me llamó la atención fue la cantidad inmensa de mexicanos que estuvieron en el estadio. El equipo de México parecía local. Gente de todos los estados de la república y de distintas clases sociales —más de 25,000— asistieron a un país y una ciudad a la que se llega con tantas horas de viaje —y dinero — como a china o a Japón.
¿Para qué? Para apoyar a un equipo deportivo.

Yo vivo en Morelia, la capital del estado de Michoacán, y justamente en la avenida principal de la ciudad —Francisco I. Madero, en el centro histórico—; durante el partido, en hora pico, el tráfico era inusualmente escaso, transitaban tres o cuatro vehículos por minuto cuando normalmente están atascados por el semáforo —de 1:30 pm a 3:30, las horas libres para comer—.
La parálisis de la ciudad era evidente y la unión de toda la gente indiscutible. Este país logró después de mucho tiempo —tal vez de cuatro años— estar unido con un fin común.
Lejos de la demagogia de las televisoras, la mayoría de mexicanos estábamos apoyando a nuestro país. Y no es que once jugadores en un estadio nos representen, es el hecho de que millones de personas que nacimos dentro de nuestras fronteras políticas hayamos estado juntos.
Por eso surge la pregunta. Después de la guerra sin fin en la que nos ha involucrado el presidente actual —guerra civil según la prensa extranjera—, con decenas de muertos diarios —aquí no vale ni siquiera la etiqueta de civiles o milicos/policías, sino de asesinatos constantes de seres humanos—, el congreso de la unión que lo único que no hace es representar al pueblo y cuando la suprema corte de justicia se muestra totalmente parcial a las instituciones gubernamentales —recuérdese, por dar el ejemplo más estridente, el caso de la guardería ABC— ¿Cuándo toda nuestra gente, la misma que hoy estuvo unida, se configurará como una sóla?, ¿cuándo, si hoy demostró que la unión es posible?
Sigo escuchando aquí afuera los cláxones festejando un triunfo —uno sólo, y futbolístico— ¿cuándo festejaremos el verdadero?
Hoy todos se sienten críticos de fútbol, hoy todos se sienten capaces de decir los errores y de decir que son muy chingones…
¿Cuándo nos sentiremos capaces de criticar no sólo el fútbol, sino lo que nos vuelve cada vez más pobres?, ¿Cuándo, nos uniremos a combatir los países que se roban en pénalty injusto los ingresos que todos nosotros producimos desde nuestra trinchera?
¿Cuándo los estudiantes universitarios, por ejemplo, alzaremos la voz ante las mafias sindicales que se aferran a mantenernos en la ignorancia?
¿Cuándo nuestro pueblo le va a exigir al gobierno lo que se merece?
¿Por qué sólo a una selección de fútbol?

Hoy casi me siento nacionalista, no por un resultado mundialista, sino por saber que nuestra cultura puede mantener una identidad sólida.
Pero hoy me sigo decepcionando de este país, porque se solidifica nada más cuando les conviene a cada uno; la selección nacional podrá verse como un equipo —y jugó como tal muy bien— pero, nosotros, como país, ¿hasta cuándo?

P.D. Por lo pronto me dará gusto ver a méxico avanzar en el torneo, simplemente por ver a la gente tan feliz como hoy lo está...

P.D. 2: El lugar de celebración de Morelia —la fuente de las tarascas— fue acordonado por la policía federal para evitar festejos. Fuente: Yo mismo, que vivo a tres cuadras de ahí. Es evidente lo que el gobierno quiere —no tener esperanza en nosotros mismos—. Y es triste que se impida celebrar cualquier fiesta legítima. Bravo por Felipe Calderón —quien lamentablemente nació en esta ciudad—.

Giancarlo Santano Omaña.


miércoles 12 de mayo de 2010

Testamento de Jesús Pérez Gaona.

Lego a la Humanidad todo el caudal de mi amargura. Para los ricos, sedientos de oro, dejo la mierda de mi vida. Para los pobres, por cobardes, mi desprecio, porque no se alzan y lo toman todo en un arranque de suprema justicia. ¡Miserables esclavos de una iglesia que les predica resignación y de un gobierno que les pide sumisión, sin darles nada en cambio! No creí en nadie. No respeté a nadie. ¿Por qué? Porque nadie creyó en mi, porque nadie me respetó. Solamente los tontos o los enamorados se entregan sin condición.

¡Libertad, Igualdad, Fraternidad! ¡Que farsa mas ridícula! A la Libertad la asesinan todos los que ejercen algún mando; la Igualdad la destruyen con el dinero, y la Fraternidad muere a manos de nuestro despiadado egoísmo. Esclavos miserables, si todavía alientan alguna esperanza, no se paren a escuchar la voz de los apóstoles: su ideal es subir y permanecer en lo alto, aún aplastando tu cabeza. Si Jesús no quiso renunciar a ser Dios, ¿qué puedes esperar de los hombres?… ¡Humanidad, te conozco; he sido una de tus víctimas! De niño, me robaste la escuela para que mis hermanos tuvieran profesión; de joven, me quitaste el amor, y en la edad madura, la fe y la confianza en mí mismo. ¡Hasta de mi nombre me despojaste para convertirlo en un apodo estrafalario y mezquino: Hilo Lacre!

Dije mis palabras, y otros las hicieron correr por suyas; hice algún bien, y otros recibieron el premio. No pocas veces sufrí castigo por delitos ajenos. Tuve amigos que me buscaron en sus días de hambre, y me desconocieron en sus horas de abundancia. Cercaronme las gentes, como a un payaso, para que las hiciera reír con el relato de mis aventuras, ¡pero nunca enjugaron una sola de mis lagrimas! Humanidad, yo te robé unas monedas; hice burla de ti, y mis vicios te escarnecieron. No me arrepiento, y al morir, quisiera tener fuerzas para escupirte en la faz todo mi desprecio.

Fui un Pito Pérez: ¡una sombra que pasó sin comer, de cárcel en cárcel! Hilo Lacre: ¡un dolor hecho alegría de campanas! Fui un borracho: ¡nadie! Una verdad en pie: ¡que locura! Y caminando en la otra acera, enfrente de mí, paseó la Honestidad con su decoro y la Cordura y su prudencia. El pleito ha sido desigual, lo comprendo; pero del coraje de los humildes surgirá un día el terremoto, y entonces, no quedará piedra sobre piedra.

¡Humanidad, pronto cobrare lo que me debes!.

Jesus Pérez Gaona (pito perez)


miércoles 7 de abril de 2010

mis tiempos hipermodernos

El zapeo en las compras, el zapeo en los juegos, el zapeo en la música, en la ropa, el zapeo en la tele, el cambio constante, el mundo avanzando, el tiempo de prisa, la necesidad de seguir, de resumir, de cambiar, de adquirir, de zapear. La urgencia por el ruido, por la tierra auditiva, visual, por cambiar de realidad, escapar, un trago, el otro, el otro, el vacío eterno, el vivir por vivir, querer más, siempre más, ¿qué sigue?, me aburro, me aburro, me aburro, emeséne, maispeis, tuíter, féisbuc, lo que le va seguir, lo posterior a lo que va seguir, sus descendientes, síndrome de túnel carpiano, desgaste, tkm2 (o al infinito —la luna ya está muy cerquita—), :), :S, :(, :'(, :@... que suene el ruido, que venga lo nuevo, lo original, edición limitada (1 millón de ejemplares vendidos), banda ancha, banda más ancha, banda insuficientemente ancha, pensamiento en serie, reflexión emulada virtualmente, ancianato precoz, vida larga, muy larga, existencia corta, presente breve, un momento se fue, que me traigan el otro, hace hambre, comer, vomitar, comer, vomitar, vomitar, no comer, soñar mucho, postear, actualizar, f5, f5, f5, q weba, googlear, postear, cibersexo, ciberbye, chatear, ciber♥, ♀♀, ♂♂, ♀♂♀, ♂♀♂... ☺!!




viernes 12 de febrero de 2010

La biblioteca de babel

Ahora les dejaré el enlace a un artículo publicado por Gabriel Zaid en Letras Libres, en el que nos habla de las bibliotecas universales, desde la gran biblioteca de Alejandría hasta Google Books, quizá la parte más interesante, puesto que aborda la problemática legal causada por los derechos de autor y cómo se han ido superando las dificultades para poder compartir la mayor cantidad de libros existentes.

De los quizá 60 millones de títulos publicados desde el siglo xv, una gran parte está en el dominio público: no requieren permiso para ser copiados ni editados. Ponerlos en la red no crea problemas legales y es de agradecerse, especialmente cuando hay un solo ejemplar disponible o muy pocos en todo el planeta. Más bien hay que lamentar el rescate imposible de los millones que ya no están en una biblioteca pública o nunca estuvieron.
Unos 30.000 editores y autores con un fondo conjunto de unos dos millones de títulos han celebrado contratos con Google Books, autorizando el acceso a sus libros en uno de cuatro niveles: ver todas las páginas, ver hasta la quinta parte de las páginas, ver fragmentos, ver únicamente el título y el autor. Lo cual es bueno para los lectores y también para vender, como saben los que dicen que el que no enseña, no vende.
y para los autores sin editor google advirtió:

Si no quieres que ponga tu libro en la red, avísame antes del 5 de septiembre de 2009. Si no lo haces, supondré que me autorizaste. Pero en cualquier momento puedes pedirme que retire el libro y acataré tu decisión. Y si quieres que otros editen el libro o lo pongan en la red, puedes hacerlo: no pido exclusividad.
También es interesante ver lo relativo a la nueva Biblioteca de Alejandría que se construyó hace pocos años con la misma finalidad que la antigua.
Aquí les dejo la dirección para que puedan ver el artículo completo.


jueves 11 de febrero de 2010

a snake returning

lo más triste que no podía saber que aquella sería su última madrugada y también darse cuenta de que ahí empezó a crecer en nosotros la herrumbre en los candados del alma y que seguimos sobreviviendo como maderos viejos carcomidos por las ratas los años y la humedad de nuestros propios desiertos hasta desvencijarnos y extinguirnos inevitablemente como cuando supe que jimmy había muerto y decidí darme una vuelta al red snake house la última si es que no lo han demolido pensé y lo encontré ahí en sus últimos días tan empequeñecido por el progreso de la ciudad tan sucio y sin cristales con miles de anuncios pegados y apestoso a orina de clochard y a soledad y a recuerdos y a abandono y yo pensé que qué tan lejos se habían quedado que ni en él se guardaban ya los rastros del olor a juventud y borracheras y a amigos y a peleas y a primeros besos y primeras novias y segundas y volvieron entonces a derrumbarse mis ojos con las luces de las patrullas los golpes las esposas y oí otra vez en el bullicio las palabras fuertes los cláxones los gritos y viví el caos de aquella noche y me dio escalofrío respirar el pasado yo que aún conservo los recortes de los diarios del día siguiente informando de los hechos con muchas imprecisiones con testimonios de transeúntes que se dejaron llevar por rumores y que nunca supieron lo que pasó en realidad pero no importa siguen conmigo porque en una de las fotos sale tom sentado en la parte trasera de una ambulancia con dos paramédicos sin saber que sería el primero en morir unos dos años después ni que su entierro sirvió de pretexto para el reencuentro fugaz de la famosa banda del snake depurada por el tiempo que se juntaría en silencio de entonces en adelante ya tan sólo en funerales pero ya ni eso porque hoy solamente a mí me alcanzó la vida para la reunión en la tumba del buen jimmy recordando que yo pagué la primer ronda de cervezas y que llegamos cuando estaba tocando una nueva banda de country que por dignidad no volvió a los escenarios y yo acababa de terminar con laura y llamé a los muchachos que me hacían falta pero a veces me pongo a pensar que si acaso hubiera ido con mi novia al cine y no al bar entonces no hubiera llegado a pasar y no hubiera forzado esta noche las cadenas oxidadas para entrar en este nido de serpientes del olvido del pasado tan lleno de telarañas y cochambre como estas botas mías que sólo vagan por la vida buscando el desenlace o la muerte que nunca llega como el tarro intacto que encontré bajo los restos de una silla en la que quizás alguna vez senté mis nalgas o mickey o jack the sleeper como le dijimos tantas noches como ésta en las que llegaba tarde o se quedaba sin aparecer al más apuesto del grupo al que me consiguió mi primer polvo que tal vez se llamara nancy o christine o acaso algún otro nombre de mujer que es lo de menos cuando lo que más es aquél punto lejano e irreparable en donde se me fue la vida o la dejé para dar paso a este ocaso tan rojo de hubieras y de achaques y despedidas interminables como la agonía del antro y de la serpiente y de la amistad y de la vida tras el veneno que emponzoñó a este lugar hace tanto y ni a él le importa ahorita y es lo más triste que no podía saber que aquella sería su última madrugada y también darse cuenta de que ahí empezó a crecer en nosotros la herrumbre en los candados del alma y que

(Cuento realizado para el taller literario que hago cada semana con mi buen amigo Pierre)


viernes 5 de febrero de 2010

Los perros no dejan de ladrar

—No sabía que la primavera duraba un segundo—,
Yo quería escribir (contigo) la canción
Más hermosa del mundo.

Los perros no dejan de ladrar a la serpiente de alquitrán y el día llueve; inquietud, niebla hermosa que me absorbe el corazón fláccido y dolorido.
            Lucho aunque no lo parezca contra las palabras cursis, y me ganan, lo sé, ¡pero qué coño! Si quiero decirte direte: que estás lejos y enfermo y que me duelen ambas… panteísmo egocéntrico (patético) y crueldad es esta maldita ciudad gris y escondida, de pelos mojados, pies sucios y desolación cuando sé que no sonará el timbre.
            Delicadamente gris me fumo tu ausencia, tormenta indeleble en papel digital.
            Delebles serán siempre las gotas, las gentes, los pecados, asfalto, azares, destinos… delebles los coitos tristes en los que no vas a estar.
            Todo silencio es tuyo (amo la manera en que lo sabes usar), todo wonderful world te pertenece, nada es igual, ¿cuándo las tardes de lluvia han sido tan…





© Giancarlo Santano Omaña
Todos los derechos reservados
México, 2009